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Jueves , 21 Septiembre 2017
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Dibujo y visión cultural en Óscar Vásquez

Dibujo y visión cultural en Óscar Vásquez

Óscar Sánchez
Investigador académico

oscarsanchez40@gmail.com

 

Identidad y memoria” es  la muestra de dibujo del artista Oscar Vásquez, search store la cual contiene una selección de pinturas con diversos temas y técnicas mixtas elaboradas en el periodo comprendido entre los años 2012 a 2014. Comprende, ed esta galería, una visión orgánica del arte y la cultura, aspectos que han fortalecido el origen de su proceso creativo y que le han permitido construir un discurso libre por medio del trazo, la trama y el volumen.
Óscar Vásquez es un salvadoreño común y corriente. Su pasión y trayectoria por el dibujo viene desde su infancia y en la que rectifica o    comprueba su  talento, su vocación, siendo adolescente  como estudiante del bachillerato en artes.     Encausó sus habilidades y destrezas trabajando desde lo más sencillo del dibujo hasta entrar en la formación académica del arte retomando los  elementos de la cultura prehispánica. Como todo dibujante adopta elementos técnicos como  la acuarela  la manta, el  papel diluido;  un dibújate que aprendió con el lápiz, con el yeso pastel pero además es un ser humano sensibilizado, transformado por la realidad  que le circunda.
Su compromiso popular fortaleció su vocación como trabajador del arte y la cultura tomando como elemento integrador el enfoque sociológico que lo transforma, sin acreditación académica, como un educador popular que lleva el trabajo artístico a la población donde emerge el elemento sociocultural.
Para Vásquez la cultura está en la comunidad; lo que el trabajador del arte y la cultura hace es   ordenar, agarrar, aprehender, transmitir trozos, porciones, segmentos, parcelas de realidad y transformarlos en elementos estéticos, sociales, políticos, ambientales, culturales, ideológicos, entre otros, donde el componente cultural les permite incidir en la base orgánica de las comunidades. Por lo anterior es de la idea de que no se trata de llevar cultura a las comunidades, porque precisamente la cultura está allí.
Respecto al arte y la noción de arte popular hay grandes diferencias y acepciones a la que nuestro pintor tiene mucha claridad. Para Vásquez el arte popular está formado por las manifestaciones artísticas que crea y consume el pueblo, en oposición a la “alta cultura”, “cultura de élite” y la “cultura académica”. Cuando dibuja un rostro en su creación está pensando en una situación socioeconómica,  está cavilando en un problema ambiental, en un elemento de identidad colectiva, en un problema psicosocial de la violencia y por eso es que su obra tiene una relación concreta que lo plasma, alimentado de elementos de la cotidianidad, sin ninguna atadura y en lo que está involucrado también el movimiento estético.  En su trabajo artístico no existe un  emisor o un receptor,  sino un dialogo resultado no de lo que ve, sino más bien de lo que imagina; esta creatividad lo  crea, lo moldea en esa visión que él llama “el yo colectivo”.
Los rostros dibujados por Oscar Vásquez –los que denomina “dibujo obra”- dicen algo más allá, trascienden de la formación académica que enseña a hacer figuras humanas, paisajes, bodegones, entre otros; va paulatinamente retomando en su dinámica creativa elementos autóctonos y cosmovisiones que le van creando un carácter personal a su obra a la que él llama criterio. “Si hay criterio en el arte hay voz y si hay voz hay posibilidades permanentes de tener una buena creativa”.
Para él los que nacen en las nubes, que son platónicos, que son solamente filosofía  que se hace humo… ¡se desvanecen! Y los que nacen abajo, germinan, porque nacen de la tierra, nacen del palo; eso es importante en el detalle de los trabajadores del arte y la cultura. Cuando miren un músico que repite una canción sin estructura, sólo está haciendo el traslado artesanal; cuando ustedes miren un dibujante que se considera artista que hace un retrato, ¡sólo traslada! Cuando ustedes miren un creador miran estructura psico-emocional que permite un proceso creativo como de vivencias. No es lo mismo hacer un arte visto ocupando la técnica artística para que se llame arte que hacer una cosa que salga de la creativa al papel, al texto, a la canción, a la voz, al poema, a la danza; siendo una simple copia…deja de ser arte, es sólo el traslado de un proceso artesanal, la copia, los rotuladores, son copistas. La vivencia circunda en la creatividad porque ésta entra por los ojos, por el marco de referencia: la vista; las neuronas te dan alegría, te dan llanto, te dan tristeza, te dan rabia, te dan triunfo, te dan ira; esto es lo que le sucede a los trabajadores del arte y la cultura, por lo menos a los que se formaron en su misma época. Son de la misma generación de Oscar Vásquez  (1980- 1983)  figuras de las artes plásticas como Iván Navarrete, Gilberto Arriaga,  Nahum Nuila,  Carlos Díaz,  Napoleón Alberto (escultor de monseñor Romero), entre otros y otras.
Para Vásquez el arte es un instrumento de comunicación de valores, que  facilita intercambios con el público-espectador, con el que se establece un diálogo sin olvidar el camino de la imaginación, la fantasía y el nexo con lo cotidiano. Estos elementos, deben ser atendidos siempre bajo el régimen del ejercicio y la disciplina que acompaña la conducta  en la creación.
El respeto por la memoria desde este oficio creativo del dibujo, le ha formado dándole mayores argumentos, orientados a la reflexión y a la apreciación  del medio urbano-social con el que se convive. De allí el nombre de “Identidad y memoria”, la muestra de dibujo del artista Oscar Vásquez la cual se está exhibiendo del 4 al 18 de mayo de 2014 en el Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán, colonia San Benito, San Salvador, con los  horarios siguientes: Domingo de 1:30 a 5:00 p.m. y de lunes a sábado de 9:00 a.m. a 4:00 p.m.
Les esperamos. Están todas y todos invitados.

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