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martes , 12 diciembre 2017
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Cuesta arriba
El Salvador empató 1-1 con Haití en el Premundial Sub 20 de la CONCACAF y con ello complicó sus aspiraciones de clasificar al Mundial Nueva Zelanda 2015. Foto Diaro Co Latino/AFP.

Cuesta arriba

Santiago Leiva
Diario Co latino

Si importar categoría, view la selección de El Salvador no deja las malas mañas: baila al ritmo que le toquen y en muchas veces se acalambra. Imitó anoche el torpe e inocente paso futbolero de los haitianos y se complicó tanto que ni siquiera pudo descorchar su primer triunfo en el Premundial Sub 20 de la CONCACAF.

La Azulita (anoche de blanco) consiguió un pírrico y penoso empate ante  un equipo caribeño cargado de potencia física, cialis pero falto de talento y cerebro para mover la pelota. Poquito más que eso ofreció El Salvador, click y fue castigado con un polémico penalti que ni siquiera da pie en bola para debatir y exigir la victoria.

Sobran calificativos para definir la actuación de Azulita en el juego ante los haitanos. Los pupilos de Mauricio “el Tuco” Alfaro fueron de la pobreza a la pobreza extrema en un partido sin brillo y que deja pocas luces para seguir soñando con una clasificación al mundial sub 20. Después de robar la victoria a los hondureños en el último suspiro, un empate ante Haití no estaba presupuestado y tampoco era idóneo para los intereses salvadoreños, pero el fútbol no responde a intereses sino al talento y eso es una deuda más que evidente en el representativo cuscatleco.

No hay quien dirija el tráfico en el equipo salvadoreño.  No hay quien de una señal de alto u ordene cuando meter cuarta y llegar a la meta para finiquitar una carrera. En el equipo del “Tuco” esa labor parece encomendada a Narciso Orellana, pero el volante calero es más diestro en destruir que construir.

A partir de ahí, la sub20 queda a expensas de lo que puedan hacer Bryan Tamacas y Juan Barahona por las bandas. La dupla de carrileros transitan más balones que los mismos volantes que se mueven por los costados. Anoche sin embargo no alcanzó con eso.

Sirvió también de poco que Orellana y Romilio Hernández monopolizaran la pelota y gobernaran la zona ancha. Nunca encontraron claridad y profundidad para generar peligro, y eso los llevó al naufragio. Bryan Pérez en ataque fue un adorno, nunca pudo doblegar la zaga haitiana.

Colectivamente El Salvador apenas supera el cero. La única vez que se asoció en ofensiva fue cuando Tamacas desbordó por izquierda y sirvió el balón para que José Villavicencia cerrara la pinza y la hundiera en la red. Hubo que esperar 26 minutos para ver eso y cantar gol.

De hecho pudieron ser los caribeños quienes celebraran primero, pero lo evitó Carlos Cañas para reparar un yerro que el mismo había cometido. El meta cuscatleco dejó que la pelota se le escapara como jabón de sus manos y tuvo que reaccionar para sacarla de la línea de gol.

No fue la única llegada de los “morenos” en el primer acto. Antes del descanso Joseph Paterson disparó a la base poste. Susto para el representativo salvadoreño se veía dominado por la inercia del rival por buscar la paridad. El regreso de los camerinos la Azulita controló mejor el juego y Cañas pasó a ser un espectador más, pero no aprovechó El Salvador su mejor momento para finiquitar el duelo. Villavicencio gozó de un mano a mano ante el meta Ramos Ponte Jour, pero lució su traje de novato y acabó por rematar hacia afuera. Ese error se pagó caro porque en los últimos minutos fue Haití quien apedreó la casa, y en un pelotazo encontró petróleo sobre la grama del Montego Bay. Hubo una leve falta en el área y el dominicano Sandy Vásquez concedió penalti.

La pena máxima la capitalizó Jonel Desiré, y valió para echar la última palada de tierra y sepultar resultado, a una victoria que igual habría sabido a poco, pero que valía su peso en oro para seguir soñando.

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