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lunes , 25 septiembre 2017
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¿Cuánto podrá rebrotar el liberalismo?

Isaac Bigio

El partido liberal demócrata acaba de anunciar que ya ha superado el número de 100,000 miembros. Todas las encuestas, a su vez, coinciden en que este ya se coloca como la tercera opción en estas elecciones generales británicas.

Estos comicios le han caído al pelo al liberalismo pues este piensa ser la fuerza que porcentualmente más crezca en número de parlamentarios. El total de miembros a ser electo el 8 de junio es de 650 integrantes de la cámara de los comunes.

Los conservadores detentan una leve mayoría absoluta de 330 puestos (de solo 5 puestos más por encima del 50 % de la cámara de los comunes) y a lo que pudiesen aspirar es a crecer en un 10 % o 20 % más. Un 30 % más sería algo descomunal y poco usual en la historia tory.

Los laboristas para gobernar requerirían crecer en casi un 50 % su actual bancada de 232 parlamentarios.

El Partido Nacionalista de Escocia (SNP) tuvo menos de la mitad de los votos en el país del norte pero acumuló 56 de las 59 bancas asignadas a Escocia (es decir logró el 95 % de las curules escocesas con la mitad de dicho porcentaje en las urnas). El SNP solo podría ganar 3 bancas más, pero lo más probable es que tenga que defender varias de las que tenga y que su nueva bancada sea menor. El liberalismo, en cambio, aspira a multiplicar su actual bancada en 100 %, 200 % o más.

Tal optimismo parte de un inicial pesimismo. Los liberales fueron el partido más castigado en las elecciones generales pasadas. En el 2015 pasaron de tener 57 parlamentarios a quedarse con solo 8. Perdieron el 87 % de su bancada, incluyendo puestos claves como el que tenía su antiguo presidente Simon Hughes o todos sus bastiones en el sudoeste de Inglaterra. Su entonces líder Nick Clegg salvó su puesto por muy escaso margen.

Hace dos años el liberalismo fue el gran castigado. Los conservadores cogieron a dicho partido y lo pusieron a cogobernar para administrar todos sus recortes. Los liberales cambiaron su programa original. Tras prometer que iban a eliminar las matrículas universitarias, las subieron. David Cameron puso a Nick Clegg como su vice, pero le dio un abrazo del oso. Tras usarlo para llegar al poder, lo exprimió como limón y luego lo tiró al tacho. No obstante, desde entonces el liberalismo se ha ido recuperando. Si el UKIP en el 2014 llegó a transformarse en la gran sensación que ganaba las elecciones europeas de UK demandando el Brexit, esta vez que el referendo fue ganado por el salirse de la UE, los grandes triunfadores se han desplomado y May le da el abrazo del oso al UKIP buscando aminorarlo. En cambio, el liberalismo aparece como el único partido que llama a hacer todo lo posible por volver a la Unión Europea y ello sintoniza con un 48 % de los británicos que votaron por el sí.

Mientras el país se polariza entre una derecha e izquierda duras, los liberales quieren ser los campeones del centro.

En las elecciones de fines del 2016 en Richmond, los liberales sorprendieron al quitarle la banca a quien fuera el candidato tory a la alcaldía de Londres, Zac Goldsmith.

Hoy los liberales quieren capitalizar el voto pro-europeo y moderado frente a un conservadurismo que se ha influenciado tanto por el UKIP y a un laborismo que se ha apartado del centro de Blair y Brown y que ya ha renunciado a querer mantenerse en la UE.

Los liberales han de crecer, pero no tramontan el 12 % de las encuestas, la mitad del laborismo, lo cual es, a su vez la mitad del conservadurismo. Con un 12 %, el liberalismo no sacará similar porcentaje de bancas en el parlamento, debido al desigual sistema de representación uninominal que favorece siempre a los dos grandes partidos en cada país. Cuando en el 2010 los liberales conquistaron 57 bancas (equivalente al 9 % del parlamento) era porque habían logrado un 23 % de votos a nivel nacional y Clegg había llegado en algunos momentos a encabezar encuestas.

Con el actual porcentaje que mantienen en los sondeos, los liberales podrían aspirar a multiplicar entre 2 y 4 veces su número de bancas, pero eso les daría como máximo un 5 % del parlamento.

Y si su ambición es ser el partido que vuelva a ser el que decida entre laboristas y conservadores para ver quién sea el nuevo primer ministro, dicha cantidad es aún poco necesaria.

Pese a sus progresos, el liberalismo difícilmente superará el número de bancas del SNP y seguirá en el cuarto puesto en el parlamento, pero habrá superado su actual empate de bancas con el pequeño unionismo democrático pro-tory de Irlanda del Norte, empezará su preparación para los comicios del 2022 buscando ser una nueva alternativa y querrá tener suficiente representatividad como para bloquear lo que ellos llaman el Brexit duro.

Por último, un objetivo clave del liberalismo es superar a los verdes que en algún momento le disputaron tener más votos y militantes en Londres.

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