web analytics
Viernes , 24 Marzo 2017
Inicio » Deportes » “Hay colegas que nunca han colocado a un atleta en Juegos Olímpicos: Fabrizzio Hernández
“Hay colegas que nunca han colocado a un atleta en Juegos Olímpicos: Fabrizzio Hernández
Fabrizzio Hernández, vicepresidente del Comité Olímpico de El Salvador y presidente de la Federación Salvadoreña de Fisicoculturismo. Foto Diario Co Latino/Archivo

“Hay colegas que nunca han colocado a un atleta en Juegos Olímpicos: Fabrizzio Hernández

Rolando Alvarenga
@Bachiboxx55

Fabrizzio Hernández, vicepresidente del Comité Olímpico de El Salvador y presidente de la Federación Salvadoreña de Fisicoculturismo, habló sin tapujos acerca de la realidad que vive el deporte salvadoreño.

A juicio de Hernández, debería haber una propuesta administrativa y técnica por parte del gobierno para que las federaciones sepan en que áreas especificas deben trabajar.

Por otra parte, el federativo fue criticó aquellas federaciones que nunca han colocado un atleta en Juegos Olímpicos, a pesar de la inversión que realizan.

-¿A qué se debe que después de tantos millones de dólares invertidos por el Gobierno en el deporte, El Salvador no sea el primero de Centroamérica en la mayoría de deportes?

–Aquí no hay mayor inversión en el deporte a raíz de que las autoridades deportivas no pueden convencer al Gobierno de dar más ayuda al deporte. Toda gestión de un Secretario de Deportes o Ministro de Deportes ante el Gobierno debe tener el convencimiento para lograr más ayuda. Ahora bien, cuando un Gobierno viene y ve los resultados obtenidos en materia deportiva o cómo se manejan algunas federaciones y las limitantes que se tienen, el gobierno puede decir. “Miren, con suerte les voy a dar lo mismo o al ver el detrimento en que ustedes van, les voy a dar menos”.

-¿A qué se debe la situación antes planteada?

–Es que, por una parte, nuestros dirigentes deportivos se conforman y la otra parte es que el Secretario, Director Deportes o presidente de institución deportiva viene a ser como un subordinado del Presidente de la República y una figura que no tiene la capacidad de poder acercarse al Presidente y convencerlo. Es decir, ve al Presidente de la República como un jefe; pero si fuera un líder deportivo que no dependiera de un pago o que no tuviera al Gobierno como un jefe, es probable que esta persona pudiera tener mayor acercamiento y convencimiento en quien toma las decisiones sobre erogaciones financieras.

¿Qué opina de aquellas federaciones que solo tienen uno o dos atletas de alta competencia y reciben un presupuesto anual de cien mil dólares o más y aquellas federaciones que tienen muchos atletas en sus bases y reciben lo mismo o menos?

–Una de las cosas que yo veo, por ejemplo, es que hay compañeros colegas presidentes de Federaciones que tienen más de veinte años de estar presidiendo sus federaciones y nunca han colocado a un atleta en Juegos Olímpicos, cuando esta clasificación debería ser su ideal. Hay otras federaciones, como el atletismo, que le apuestan a la masificación y disputan unas cuarenta pruebas a nivel centroamericano, pero cuando envían sus proyecciones solo mandan una de oro. Por eso, aunque sean muy grandes, se quedan muy limitadas en el alto rendimiento.

¿Usted estaría de acuerdo en que las federaciones que tienen más atletas y trabajan los semilleros  reciban más plata y la que tiene menos atletas reciba menos dinero?

–Definitivamente trabajar las bases es muy importante, porque del trabajo de talentos surgirá el futuro. Creo que debería haber un presupuesto separado de aquellas federaciones que tienen más posibilidades en la formación de talentos y un presupuesto aparte o asignación especial para aquellos deportistas de alta competencia que ya están posicionados.

-¿Le parecería bien que la otorgación de presupuestos tendría que ir amarrada a la obtención de resultados en la alta competencia?

–Habría que ver los parámetros existentes para la otorgación de fondos a nivel de gobierno. Nosotros como Comité Olímpico lo haremos por resultados, porque cuando se tienen pocos recursos hay que invertir más específicamente. En el caso del Gobierno es distinto porque ellos deberían tener una métrica distinta para poder evaluar transparencia en las federaciones, posibilidades de llevar el deporte a más lugares del interior del país, resultados a nivel dirigencial y deportivos de alta competencia. El problema es que no tenemos una medición, solo una asignación, sin saber a lo que uno le tiene que apostar.

-¿Le parece que tendría que haber  reingeniería integral?

–Debería de haber una propuesta administrativa y técnica de parte del gobierno para las federaciones, para ver en lo que se tiene que trabajar. Yo se que el INDES tiene su Plan Quinquenal, pero jamás, o creo que una vez, nos hemos reunido con ellos para poder estudiarlo y analizarlo. Ni siquiera formamos parte de su elaboración. Un plan sin ejecución no sirve de nada. El problema que ellos tienen es de ejecución, de poder realizarlo.

-¿Cree que los entrenadores nacionales y extranjeros en general tienen que ver en esta crisis?

–Yo creo que aquí hay entrenadores muy buenos, incluso con cuatro ciclos olímpicos. El problema es quien los dirige. Si la cabeza de la federación está desanimada, sin incentivos, aburrida y sin poder exigir resultados, los entrenadores se van a acomodar. Conocí el caso del último entrenador cubano de boxeo, que era un excelente instructor, pero terminó acomodándose a escribir en papeles. No tenía el material humano para trabajar y cuando nuestros boxeadores iban a Cuba, nadie quería pelear con ellos porque eran demasiado malos.

¿Cree que el deporte debería trabajarse como empresa privada, con la máxima exigencia de resultados?

–Hay dos formas. Sí usted me pregunta cuánto dinero le da el gobierno de los Estados Unidos al Comité Olímpico de su país para que el deporte funcione, la respuesta es ¡absolutamente nada! En cambio, el Gobierno de China le da todo a su Comité Olímpico y ambos modelos funcionan y son exitosos. Entonces, aquí habría que ver cuál modelo vamos adoptar. La dirigencia deportiva es una muestra de pasión, planificación y locura. Si uno como dirigente deportivo no va a implementar estas tres cosas, prácticamente no estará haciendo nada.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: