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viernes , 24 noviembre 2017
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Antejuicio contra un diputado

Red para un Constitucionalismo Democrático

1- Es un deber recordar que la Constitución señala en el art.6 que toda persona puede expresar y difundir libremente sus pensamientos siempre que no lesione el honor de las personas y que el código penal contempla como delitos contra el honor, cialis sale los de calumnia, click difamación e injuria. Eso constituye legislación positiva y vigente, viagra sale no valiendo decirse que cada vez que se inicie un proceso por esos delitos se está atentando contra la libertad de expresión, pues la misma Constitución señaló el límite antes dicho.

Vale defender sin claudicaciones el derecho a la libertad de expresión, pero no aprovecharse de un fuero, tomando actitudes de ofensas al honor de otro, sin basarse en la verdad. La inviolabilidad del diputado que contempla el art.125 Cn es para las opiniones y votos emitidos en los debates parlamentarios, no fuera de ellos. No cuando un diputado actúa extra parlamentariamente con actividades políticas o particulares. No podría un diputado por ejemplo ampararse en la impunidad parlamentaria para ofender a un vecino e insultarlo abiertamente por cuestione personales. La impunidad parlamentaria no es para atropellar honras ajenas a diestra y siniestra.

No existe interés en suprimir la libertad de expresión al iniciarse un proceso de antejuicio, pues el imputado puede seguir opinando libremente sobre todos los temas que quiera, sin volver a cometer el error de ofender el honor de otros. En el caso del diputado D´Abuisson, él ha continuado opinando en todos los medios, mañana tarde y noche, y nadie le ha puesto limitaciones, lo que implica que no es cierto que lo quieren callar, porque no se ha callado, sino que ahora hasta habla más de lo ordinario. Es falso pues que El Salvador va hacia el totalitarismo porque se le ha iniciado ante juicio, porque él continúa expresándose y podría seguir haciéndolo en el futuro, aunque fuese desaforado y condenado, pero ciñéndose al texto constitucional, del que tanto dicen ser sus respetuosos defensores.

2-Cuando sí se quiso acallar la voz y se atentó contra la libertad de expresión, fue con Monseñor Óscar Arnulfo Romero, no con un proceso judicial con oportunidad de defensa, sino asesinándolo. Vale la pena mencionar que en el informe de la Comisión de la Verdad se señala al autor intelectual, quien dio la orden de asesinarlo, y es el que fuera fundador de Arena. Asesinaron a Monseñor Romero y no solo se atentó contra el derecho a la vida, sino también contra el derecho a la libertad de expresión. El hijo del imputado de la muerte de Monseñor Romero ahora dice que se le quiere callar, pero a Monseñor lo mataron sacrílegamente al momento de la Eucaristía, para silenciar su voz; lo que no lograron porque su voz se ha esparcida por confines mayores a los de El Salvador. Es el salvadoreño más universal y en cualquier parte que se trata de sus obras, acude también el nombre del señalado como su autor intelectual. Triste fama para la de éste último.

Se dirá que no existió un proceso que concluyera con eso y que el Informe de la Comisión de la Verdad no lo es; pero cuantos intentos se hicieron para juzgar fueron saboteados. Se dio un atentado contra la vida del Juez que inició la investigación. Se pidió la extradición del mayor Álvaro Saravia, implicado en el caso y detenido en Miami; pero el mayor D´Abuisson solicitó logró la destitución del Fiscal General Dr. Roberto Giró Flores por haberla solicitado y con eso terminó todo. El mismo mayor presentó a un falso testigo que se denominó Pedro Lobo dando una versión distinta y resultó que Lobo en la fecha que atestigua de los hechos, estaba detenido y condenado por varias estafas en un centro penitenciario. La presentación de ese falso testigo era constitutivo de falsedad procesal. Esto último de presentar testigos falsos se repite ahora con lo de los presos que se dice que salieron a votar. Mentir antes y mentir ahora.

Lo mismo sucedió con Ellacuría y el resto de sacerdotes jesuitas, asesinados porque a la derecha no le agradaban sus opiniones. Otro crimen contra la libre expresión. Ahí nada de antejuicio o cosa parecida. Ni siquiera juicio sumario, sino orden de matar y punto. Lo cual se cumplió.

3- La familia D´Abuisson ha sido privilegiada en su trato con oficinas gubernamentales. El mayor fue enviado a tratamiento al extranjero por el Director del ISSS Romeo Majano Araujo. El STISSS en un comunicado dijo: Resulta injusto que existiendo un procedimiento interno para otorgar la prestación, al Señor D´Abuisson se le aprueba reintegro de gastos el mismo día que se afilia, lo que no se le concede a nadie en esa forma, y que los gastos se le entregan a la esposa de inmediato y no al hospital o médico como es lo normal, después de meses de gestiones. Luego de esos gastos, fue enviado al extranjero, que al resto de la población no se le hace. ¿Tráfico de influencias? ¿fondos público bien usados?. Tratamiento por cáncer en la garganta, a quien cuando al entonces Presidente Duarte se le detectó cáncer, dijo irrespetuosamente “el men tiene sida”. Tal parece que eso de andar haciendo ofensas al honor viene de herencia.

En el CNR la única persona que ha recibido una gratificación por renunciar a su cargo ha sido Laura Carolina de D´Abuisson. Desde luego que esto fue en el gobierno de los 20 años, que también tenía plazas fantasmas en esa institución. ¿Tráfico de influencias? ¿fondos públicos bien usados?

Carlos D´Abuisson laborando en el Ministerio de Gobernación durante el gobierno de los 20 años. ¿Tráfico de influencia? ¿nepotismo? ¿plaza ganada por concurso? Se trataba de aprovecharse del apellido.

4- Si el diputado a quien se le ha iniciado antejuicio, dice ser respetuoso de la institucionalidad y del órgano judicial, surgen dos preguntas: a) ¿Por qué si la Sala de lo Constitucional ha prohibido a todos los funcionarios públicos sin distinción –incluye diputados-realizar actividades de política partidista, el participó activamente en protestas callejeras después de las elecciones presidenciales, incumpliendo la sentencia; b) ¿si cree en el órgano judicial, cual es el temor? ¿el juez no será imparcial? Si no cree, dígalo: mi temor es que no creo en los jueces salvadoreños. Si dice eso, es falso que defienda la institucionalidad y división de poderes. Si dice eso, ojo jueces: arena no cree en ustedes.  ¿Cree en la Sala de lo Constitucional?  En abril del año pasado emitió opiniones fuertes contra ella, por admitir una demanda de inconstitucional por reformas de la Asamblea Legislativa a la Constitución? ¿y la defensa de la institucionalidad adonde queda?

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