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lunes , 11 diciembre 2017
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A estas alturas de la democracia

Vladimir López*

Nuestro país está viviendo una época muy importante;  La época electoral… Es en esta época donde salen a relucir las mejores intenciones de los políticos, find es sin duda un tiempo donde los partidos con sus dirigentes salen a la caza de votantes por todo el salvador, find algunos con propuestas y otros con argumentos.

En fin,  cada quien sabe cómo planteará su estrategia para ganar la voluntad del votante,  lo que sí está claro es que el pueblo ya no es el mismo de las décadas pasadas, la gente ha madurado y por ese motivo los políticos tienen que madurar paralelamente con el pueblo.

A estas alturas de la democracia ya no se puede ni se debe tratar de engañar a la gente con argumentos gastados, ni  con propuestas sin bases y  menos sin decir cómo las cumplirán, a estas alturas de la democracia, el pueblo ya no solamente es un objetivo a conquistar por medio de regalitos, recuerditos ni fotos.

El pueblo salvadoreño es más acucioso, pensante  y más analítico de las propuestas de sus candidatos, por supuesto, han votado y van a votar por aquel candidato o partido que les garantice que saldrán beneficiados con las propuestas presentadas, obviamente  con el análisis previo de si las podrán cumplir o no.

 Los  votantes  de los ochentas y noventas eran otro tipo de salvadoreños,  puedo decir que eran desconfiados de las cosas nuevas y no fácilmente cambiaban a sus partidos políticos, además de eso, los partidos en el poder utilizaban con mucha fuerza y a sus anchas los únicos medios de información que los salvadoreños tenían en ese entonces:  la prensa escrita, la radio y la televisión.

Cabe mencionar además,  que las opciones políticas que tenían en ese tiempo no les parecían opciones convincentes de generar cambios y esto generaba la hegemonía de los partidos políticos tradicionales,  es importante mencionar que en la época de los ochenta estábamos en plena guerra civil y  vivíamos en un ambiente hostil donde ir a votar era un acto de sobrevivencia, por lo tanto, la propaganda de terror era muy efectiva.

En la década  de los noventa, el panorama empezó a ser diferente, se oían vientos de cambio con la nueva incursión de partido Frente Farabundo Martí para La Liberación Nacional (FMLN), que se había formado producto de los acuerdos de paz. A estas alturas de la democracia, las campañas de miedo y de terror estaban en su más alto apogeo y se había apoderado  del subconsciente de los salvadoreños. Puedo decir que de igual manera era muy efectiva.

Producto de todas esas campañas, la gente no le daba la oportunidad al nuevo partido, de demostrar que las cosas podían ser diferentes.  A los salvadoreños se nos  vendía  la idea de que si llegaba el Frente al poder, seriamos algo semejante a Cuba, China etc. Es por ello que el FMLN pasó, por lo menos dos décadas, relegado como  la segunda fuerza política de país.

A estas alturas de la democracia y hoy que el Frente gobierna, la gente ha cambiado su forma de ver la política, ya no tan fácil es presa de los medios de comunicación y antes de votar examina si lo que se promueve es cierto o falso. Ahora a parte de los medios, antes mencionados, es la gente misma la que hace propaganda en sus colonias, con amigos, vecinos conocidos etc. Y toma como referencia los beneficios obtenidos por el actual gobierno además de ello,  es mucha gente que tiene  el completo acceso a medios alternos o redes sociales como el Facebook, Twitter  etc.

Señores políticos, a estas alturas de la democracia  la gente analiza su voto y se los dará en la medida que demuestren que si pueden salir beneficiadas las grandes mayorías, las más vulnerables de este país y que al final son las que deciden.

A estas alturas de la democracia, la mejor propaganda son sus obras, sus logros, sus acuerdos y los entendimientos que reditúan beneficios para los salvadoreños. Ya no es la demagogia, el terror, el miedo y la desfachatez de algunos que se aprovecharon de los recursos del estado.

Tarde o temprano el pueblo nos enviará la factura y los únicos responsables del costo de esta, son los que han tenido la oportunidad de demostrar que si se puede ayudar a la gente. Ustedes sabrán si lo hicieron o no.

*Licenciado en Mercadeo

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